jueves, 6 de septiembre de 2018

El espacio exterior

Como en el espacio exterior
lo que parece vacío, no es vacío.
Y no sé, ahora
cuál es el aire que nos pertenece.
Él es real, como un cuerpo celeste.
Lo nombro, voy despacio,
no quiero que se rompa.
Aun así, la atmósfera puede fallar.
¿Es la primera vez que lo veo?
Al final de la calle, esta mañana
un perro blanco se alejaba,
podríamos haberlo visto antes.
En este espacio no sabemos
qué es recuerdo y qué es futuro.
Hago una lista de películas para el fin de semana,
lluvia dice el pronóstico.
Hago otra, canciones para escuchar en la ruta.
No es vacío el espacio.
¿Es este el modo que tiene de darse un nombre?
Repasar las cosas del día
contarnos lo que hicimos
lavar el plato y el vaso de vino después de la cena.
En qué creo o en qué voy a creer, pregunto.
Veo una luz secreta
pido que no se quiebre.
Es un tesoro, tengo que poder alcanzarlo.
Estamos en el espacio exterior
pero podemos ir hacia adentro,
confiar en la gravedad
que nos devuelva,
en la fuerza mayor del corazón
que no nos deja caer.
  
 

ph. Osma Harvilahti