martes, 9 de enero de 2018

Masa madre

Un pan no es más que un pan
y su corteza,
un día aprendí,
hay un pan que se parte lento,
el cuchillo plateado,
podría ser
solo el brillo
que rompe la corteza,
un caparazón
que está hecho para eso.
Hay un momento,
el instante del quiebre
el tiempo antes
de mirar el centro descubierto,
el sonido de una corteza rota,
un sonido que reconozco.
Algo cambia para siempre.
Un pan no es más que un pan
pero se le ve un corazón
y hay un cuchillo que lo abre,
una herida de nacimiento.
Adentro es blando,
blanca y blanda es su alma.
Un pan no es más que un pan,
nació de su masa madre,
del grano de trigo,
la cebada, el sol de verano,
la mano que lo amasa,
la que veo ahora
y parte la corteza,
desarma algo. Un pan se abre.
Veo tu mano
y es como si fuera
esa corteza, rota,
abierta y blanca,
el alma que se nos ve.


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