miércoles, 5 de febrero de 2014

Caminata


Los nísperos
sobre los cercos del camino
marcaban el buen augurio
de las casas
en los corrales.
Sobre el tramado horizontal
a lo largo del campo
casi vacío
crecen estos frutos naranjas
que parecen guirnaldas de luz.
Los brotes están en flor.
Nuestros pies arrastran
el polvo que se desprende
de la tierra seca.
Seguimos la línea
que raja el cielo despejado
tan celeste.
El sol estalla en el suelo.
Es el primer día del verano
y esa es nuestra única certeza.










martes, 28 de enero de 2014

Visión


Ya no recuerdo sus ojos
pero sí
cómo la luz de la mañana
le daba justo en las pupilas.
La foto colgada
ahí, en el cuadrito sobre el sillón
con mantas de flores
de la casa de mis abuelos.
Ese cuadrito
lo armamos con mi hermana
como regalo
para una de las primeras navidades sin ella.
A la hora de la siesta
fuimos a la caja de fotos
y elegimos varias.
Queríamos usar todas
en las que mamá sonreía.
El cuadrito quedó como un collage
de imágenes de verano.
En algunas de las fotos
mamá aparece con papá
él la mira, ella
apenas le toma la mano
y su mirada no va al foco de la cámara
sino hacia algún otro lugar.
En otras está con la abuela en la playa
las dos usan lentes de sol
enormes color carey.
Hay una en la que mamá
está sentada con el abuelo
en sillas grandes de jardín
en la entrada de la casa.
Ahí jugaban a elegir un color
y contar los autos que pasaban
del color de cada uno.
Ganaba quien más autos sumara.
El abuelo me dijo
que su secreto era
elegir siempre el blanco.
Hay más autos blancos
que de cualquier otro color.
En la foto de los ojos
está ella en el patio
con una camisa roja suelta
y unos jeans claros
está bailando al lado de unas rosas
que casi la abrazan.
En los ojos retiene algo
en el centro, un punto blanco
eso, que no se pierde nunca.


 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Pasa un avión

Justo arriba mío
cuando levanto la vista pasa un avión.
Lo veo volar lento
cruza por el cielo la entrada del patio
y sé que allá
mantiene la potencia de su velocidad.
Veo la línea fina como de hielo
que deja en el celeste del mediodía.
Desde acá abajo
percibo tan distinta
la distancia.
Es como contarte esto
mientras no estás
o no poder decirte nada
como ahora, que el sol da de lleno
sobre las plantas
y te digo mirá
qué lindas las hojas
y no digo nada más
y el agua que cae sobre las macetas
dibuja la misma línea
que en el cielo dejó el avión.














domingo, 15 de septiembre de 2013

Monte Hermoso


Escalamos la montaña
de arena.
Se queman
las plantas de los pies
nos acostumbramos
pisamos con fuerza
queremos llegar
al centro de la tierra.
El médano dorado
parece un meteoro.
Nosotras lo queremos
es nuestro refugio del verano.
Desde lo alto
cerramos los ojos
nos tiramos 
y rodamos por la superficie
plana de la playa.
Estamos lejos de la cima otra vez.
Tenemos arena en los ojos
las uñas los oídos
la boca.
Masticamos los granos
que se disuelven
como el azúcar de los copos
o la sal del mar.
Te miro, estás riendo
te ves tan parecida a mamá.
El sol del mediodía
nos deja la piel
cada vez más roja.
En el cielo
no hay una sola nube.
Al costado del monte
unos cardos, unas flores amarillas
que me recuerdan a los penachos
que crecían en nuestro balcón.
Miramos otra vez la cima.
A lo lejos suena el mar.
Después de varias escaladas
iremos a zambullirnos
hasta quedar transparentes
como las algas.

lunes, 26 de agosto de 2013

Delta

El pasto resplandece,
mis hermanas visten mallas coloridas
y remeras cortas,
ellas son más hermosas que el sol.
Los platos de colores
están llenos de frutas, 
pan y queso.
Frente al agua
comemos en silencio,
de a ratos cantamos
somos sirenas o peces.
Pensamos en quedarnos 
a vivir para siempre
en esta isla,
tener nuestro jardín.





viernes, 23 de agosto de 2013

Marea

Al mar entraba lento, 
siempre más lento que el resto.
No le gustaba que las olas
salpicaran su piel 
antes de adecuarse al frío.
Ella envidiaba esa capacidad
de suspenderse, 
quedarse
moviendo los pies 
casi enterrándose en la arena
sobre la parte más húmeda 
de la orilla
sin dar un solo paso adelante
como si no hubiera 
adentro ni afuera.




domingo, 11 de agosto de 2013

Última fotografía

Ella camina adelante, él
se queda parado frente a un árbol
de flores recién brotadas.
Ella no se da vuelta para mirarlo
pero sabe que se detuvo:
no salta más la tierra
detrás suyo, haciendo nubes rojizas
no ruedan las piedritas del camino
con el arrastre de sus zapatillas de lona.
Él levanta la vista, ella
está en el centro de la vía
y flamean los volados de su vestido azul.
Su figura se hace cada vez más chiquita
pasa una camioneta con ovejas y cabras
y levanta todo el polvo de la ruta
hasta desdibujar las líneas
que bordean el camino.